miércoles, 4 de junio de 2008

El sabor de sus labios

Si bien yo no recordaba bien lo que había pasado en los ultimos días debido a que gran parte de lo que había vivido era ficción.
Ciertamente mi memoria no podía saber que era real y que era mentira.
Había estado caminando, es lo que mi mente tiene como primer recuerdo, por las calles del centro historico, contaminado pero con los bellos edificios construdidos centenas de años atras, que hacen parecer al transeunte caminar por tiempos lejanos.
Simplemente andaba yo por ahí cuando me tope con una hermosa mujer de unos veinte años, tes clara, ojos claros color miel, con labios finamente marcados que hacían que su rostro luciera aún más hermoso.
Creí haber estado soñando aquella escena, mas era real, todo lo real que fuera posible. Segui caminando y caminando hasta que termine cansado en un bar del rumbo conocido y reconocido por generaciones tan distantes como todo lo que mas de cincuenta años puedan separar.
Cansado y sediento pedi al cantinero una cerveza fria, helada, recien salida del barril. Bebi el primer tarro casi de un trago, al terminarlo pedi otro y otro hasta que ya mi vision no era tan definida. Decidi irme, pero al voltear la mirada, junto a la rocola que ha tocado los mismos discos desde hace años, estaba ella con sus delgados labios que invitaban a besarlos apasionadamente. Pedi otra cerveza y le invite una a ella, la acepto con una sonrisa en la cara. Inmediatamente mis instintos querian que fuera a su lado, me resisti y me quede en la barra. Cuando ella se termino la bebida, pidio otra ronda y me invito a su mesa.
Desde el principio entablamos una platica suelta y fluida, me sorprendo la capacidad mia de poder hablar tan facilmente con una mujer; tal vez sería el alcohol de pormedio o tal vez estabamos tan unidos. Descubrimos que teniamos demasiadas cosas en comun, vivencias, recuerdos y ocaciones en las que pudimos conocernos anteriormente estando los dos en los mismos lugares sin saber el uno del otro (¿realmente asi fue?).
Pasaron una, dos, tres, quien sabe cuantas horas de platicas, anecdotas y cervezas hasta que ninguno de los dos podia controlar lo que decía o hacía. Nos besamos fue un beso apasionado dado por mi, respondido por ella. Aquellos delgados labios tenian un sabor especial, un sabor del cual nunca probaré de nuevo. Era una mezcla de sabores... Sabores tan diferentes, especiales y tal vez hasta desconocidos. El unico sabor del que recuerdo con mas agrado, es el sabor que restaba en las orillas de sus labios, era un sabor unico, especial, a cevada, a lupulo, a tiempo añejado. Eran los restos de la cerveza que se derramaba por sus labios. Esse sabor que me hacía pensar que la bebia mientras la besaba. Repetimos esos besos durante horas hasta que no pudimos mas.
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Ahora que despierto y trato de recordar me parece que todo es un sueño. Las canciones de aquella rocola ya no suenan, el cantinero ya no sirve mas cerveza y ella no esta mas en mi vida. De nada sirvieron los formalismos, si es que alguna vez existieron, no recuerdo su nombre, ni tampoco lo que me dijo del todo, lo unico que recuerdo son aquellos labios con sabor a cerveza que dejaron huella en mi mente, aquellas caricias que me marcaron el alma y aquellos sentimientos despertados despues de años de no sentirlos....
¿Habra sido verdad todo lo que paso en auqel lugar? ¿Habra existido quella hermosa mujer que me prometio el universo en un beso apasionado que jamas olvidare?
¿No lo sabre acaso nunca? ¿Que habría sido de nosotros?
No me importa porque lo que vivi con ella, los instantes en que apenas acaricie sus labios, sostube sus brasos, bese sus ojos y mire su belleza, valieron para mi la felicidad eterna....

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